Fortalecer la residencia interna

 

 Los aranceles del 25% impuestos por Estados Unidos entran en vigor, el martes 4 de marzo, tal y como estaba previsto. Tendrán un impacto significativo en México debido a la profunda integración económica entre ambos países. Más del 80% de las exportaciones mexicanas se dirigen a Estados Unidos, representando cerca del 30% del PIB nacional. Esto hace que nuestro país sea particularmente vulnerable a medidas comerciales de esta magnitud. Los efectos esperados incluyen reducción de exportaciones, desaceleración económica, depreciación del peso, pérdida de empleos, menor flujo de remesas, y presión inflacionaria.

Para mitigar los efectos de estos aranceles, el gobierno de México ha hecho ya uso de algunas estrategias, las cuales podría implementarse junto con otras en una combinación de medidas reactivas y estratégicas a corto y largo plazo, como la negociación diplomática y el uso del T-MEC, impugnando los aranceles.

Una mesa de diálogo con EE.UU., como la propuesta por la presidenta Claudia Sheinbaum en el pasado, podría buscar exenciones o suspensiones temporales, especialmente si México demuestra avances en temas como la migración y la lucha contra el fentanilo, los cuales han tenido logros perfectamente medibles, el más reciente y estratégico fue la extradición de 29 reos relacionados con el delito de narcotráfico, y que el gobierno norteamericano cita como justificación. 

Es necesario reducir la dependencia de EE.UU. acelerando acuerdos comerciales con otros países, como la Unión Europea, Japón, o mercados asiáticos emergentes. Aunque esto requiere tiempo, impulsar exportaciones a estas regiones podría amortiguar el impacto a mediano plazo. Diversificar pues.

Implementar represalias estratégicas, como la imposición de aranceles selectivos a productos estadounidenses clave (por ejemplo, agrícolas o energéticos), enfocándose en regiones políticamente sensibles para EE.UU. Esto podría presionar a Washington a reconsiderar su postura, como ocurrió en 2019 cuando México evitó aranceles mediante negociación. 

Incentivar el consumo de productos mexicanos mediante campañas y subsidios temporales a las industrias afectadas, permite el fortalecimiento del mercado interno. El Banco de México podría reducir las tasas de interés más rápido de lo previsto para estimular la economía interna y contrarrestar la desaceleración, aprovechando que la inflación podría no dispararse debido a una menor presión de demanda. Y aprovechar el nearshoring,  a pesar de los aranceles, México sigue siendo atractivo para empresas que buscan relocalizarse cerca de EE.UU., especialmente frente a mayores restricciones a China. Fomentar la inversión extranjera con incentivos fiscales y certeza jurídica podría compensar pérdidas en el largo plazo sobre todo los estados podrían verse beneficiados.

El impacto de los aranceles será negativo en el corto plazo, pero su severidad dependerá de cuánto tiempo permanezcan y si son universales o selectivos. Estas medidas entre otras han sido empleadas con anterioridad con éxito.

México tiene herramientas para responder, desde la diplomacia hasta ajustes económicos internos, pero requiere una estrategia coordinada entre gobierno y sector privado. La relación actualmente es inmejorable.

La integración económica con EE.UU. es una fortaleza que también los hace vulnerables; diversificar y fortalecer la resiliencia interna serán clave para enfrentar este desafío.

 

X: @David_Tenorio

 

 

 

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Last modified on Domingo, 02 Marzo 2025 23:16

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