Entre porras, abrazos, música y banderas ondeando a su paso, el gobernador Julio Menchaca Salazar vivió la antesala de su cuarto informe de gobierno. Esta vez, el ejercicio de rendición de cuentas no quiso quedarse entre paredes: salió al encuentro de la gente y convirtió el camino hacia el Recinto Ferial San Francisco Pachuca en una auténtica fiesta ciudadana.
Desde temprano, decenas de personas provenientes de distintas regiones de Hidalgo comenzaron a llegar a la capital para acompañar al mandatario. Poco a poco, los espacios se llenaron de contingentes, lonas y banderas de organizaciones sociales, civiles, agrarias y transportistas, mientras el ambiente adquiría tintes de verbena.
Cuando apareció Julio Menchaca, el recorrido a pie se transformó en una sucesión de saludos. Una mano estrechada, una sonrisa; unos pasos más adelante, un abrazo. Las muestras de respaldo se multiplicaron a lo largo de la zona del parque del recinto ferial, donde el gobernador avanzó acompañado de su esposa, Edda Vite Ramos, presidenta del Patronato del DIF Hidalgo.
Las mujeres que se acercaron a saludar a la pareja también encontraron un momento para agradecer el trabajo realizado desde el organismo asistencial. Los aplausos y gritos de apoyo se mezclaron con las fotografías que, teléfono en mano, buscaban guardar el instante.
En los cajones de estacionamiento, entre las vallas, los transportistas hicieron notar su presencia. Unidades pesadas lucieron lonas con mensajes de agradecimiento al gobernador por cuatro años de administración y por el rumbo de transformación de la vida pública de Hidalgo. Delegaciones de Transportes del Valle, la Unidad de Transportistas Hidalguense por la Transformación, el Sindicato Felipe Ángeles y el Sindicato Nacional Luis Donaldo Colosio llegaron desde Pachuca, Alfajayucan, Tlaxcoapan y Tizayuca.
La música terminó de ponerle ritmo a la jornada. Al compás de la Banda Rayos del Sol, de Zacualtipán, organizaciones agrarias como la Unión de Cebaderos del Altiplano Hidalguense y ejidatarios de Epazoyucan, Zempoala, Actopan, San Agustín Tlaxiaca y El Arenal hicieron del encuentro una celebración que quedó almacenada en los celulares.
Han transcurrido mil 460 días desde el inicio de la administración de Julio Menchaca. En ese tiempo, programas de bienestar, apoyos para adultos mayores, mujeres, artesanas y artesanos, así como obras y servicios en comunidades, forman parte de un balance que sus beneficiarios recordaron con palabras de agradecimiento.
Al final del recorrido, los huapangos acompañaron los últimos pasos del gobernador. Comerciantes, agrupaciones de mercados y colectivos sociales aprovecharon para reconocer obras realizadas durante estos cuatro años. Menchaca volteó hacia el nutrido contingente, levantó la mano para despedirse y dejó una frase que resumió el ánimo de la jornada: la transformación de Hidalgo no se detiene.






