El vertiginoso crecimiento económico de Hidalgo se debe a una estrategia agresiva de atracción de inversiones privadas, el auge de su sector industrial y su conectividad estratégica con el Valle de México, factores que llevaron al estado a registrar un incremento anual del 8.2 por ciento en su Producto Interno Bruto (PIB) a inicios de 2026, posicionándolo como el líder nacional en crecimiento económico según datos oficiales del INEGI.
Hay varios factores que se conjugan para detonar la nueva dinámica económica de nuestra entidad.
La consolidación de una cartera de proyectos de inversión acumulada que supera los 125 mil millones de pesos, superando los montos combinados de administraciones pasadas.
A esto se suma el sector de la construcción que reporta, como pocos, un despunte por arriba del promedio con obras provenientes del sector público y privado con 40.6 por ciento en comparación al sexenio anterior.
Hidalgo encabeza el avance industrial de México con un crecimiento del 15.3 por ciento sustentado por manufactura pesada, siderurgia y energía.
Debemos reconocer la ubicación estratégica de Hidalgo que en la actualidad, lo convirtió en el receptor natural del crecimiento del Valle de México, detonando corredores industriales en municipios clave como Tizayuca, Tepeji y Atitalaquia.
Apenas la semana pasada, una de las principales evaluadoras internacionales como Fitch Ratings elevó la calificación crediticia del estado a AA+(mex)debido a la reducción de su deuda y finanzas públicas sanas, atrayendo a empresarios globales.
Un aspecto destacado en la nueva condición económica de Hidalgo es el reporte del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), superando un registro histórico de 296 mil trabajadores formales asegurados.